Croquetas de quinoa.-

martes, 28 de abril de 2015





¡Hola amig@s!

Hace mucho que no preparaba croquetas... pero éstas se merecían una ocasión especial, así que aproveché que venían mi sobrina Beatriz, su suegro y su marido a comer a casa... y dicho y hecho... 

Quedaron muy jugosas y a todos nos encantaron... tanto que de las 25 o 28 que me salieron... no quedó ni una, jajaja!





Espero que las hagáis en casa, a vuestros hijos les gustarán mucho... una sugerencia que me dieron fue que la próxima vez ponga trocitos de tomate deshidratado para "simular el jamón" jajaja... no sé, quizás lo haga, pues el tomate seco da un rico aroma y sabor a todos los platos. 




Ingredientes:

Para las croquetas

- 150 gr. de quinoa (mezclé blanca y roja).
- 1 puerro mediano, parte verde incluida.
- 500 ml. de caldo de verduras (lo hice con un cubo de caldo vegetal y agua).
- 250 ml. de leche de soja.
- 30 gr. de margarina de soja.
- 70 gr. de harina de trigo.
- Aceite de oliva, sal y nuez moscada.
- Pan rallado para empanar.

Para la veganesa


- 1/2 vaso de leche de soja a temperatura ambiente.

- 1 vaso de aceite de girasol.
- 2 zanahorias cocidas.
- 1 diente de ajo pequeño (1/2 si es muy grande).
- Pizca de sal y de cúrcuma.
- Unas gotas de zumo de limón.


Así se hace la quinoa

Así se hace la bechamel 


Preparación:
  • Lavamos los puerros y los cortamos en juliana fina. Entonces, los sofreímos con aceite en una sartén  de fondo grueso y como comiencen a ablandarse, pero sin dorarse, se añade la quinoa.
  • Con una cuchara de madera damos vueltas la quinoa hasta que se tueste ligeramente y se vertemos el caldo. Ponemos una pizca de sal y, sin tapar, cocemos la quinoa unos 15 minutos. Después la dejamos escurrir sobre un colador.
  • A parte, derretimos la margarina en otra sartén junto con un poco de aceite para que no se queme, añadimos la harina y mezclamos bien. Ahora agregamos la leche, la nuez moscada y otra pizca de sal, y cocemos, sin dejar de remover, hasta que se espese y se desprenda de la cazuela. 
  • Dejamos enfriar esta pasta y la mezclamos con la quinoa escurrida. 
  • Una vez la masa se haya enfriado del todo, es bueno meterla al frigorífico para que se ponga más sólida, la sacamos, la dividimos en porciones con una cuchara, formamos las croquetas, las pasamos por pan rallado y freímos con un poco de aceite de oliva virgen extra. Dejamos escurrir el exceso de aceite en una toallita de papel de cocina y servimos con una ensalada.




A ultima hora... se me ocurrió preparar una veganesa a la que añadí zanahorias cocidas y un toquecito de cúrcuma para darle colorcillo... 





  • Para hacer la veganesa: En el vaso de la batidora ponemos la leche de soja, el ajo, las zanahorias cocidas y cortadas a rodajas, la sal y la cúrcuma. Batimos y vamos agregando el aceite en forma de hilo para montar la mayonesa. Cuando esté lista. Agregar una gotas de limón. Terminar de mezclar y ya estaría lista.



Veganesa de zanahorias y cúrcuma


Mmm... quedaron muy jugosas y suaves estas croquetas, son un acierto seguro entre grandes y pequeños, os lo aseguro... cuando las comía, su sabor me trajo a la memoria las croquetas de pollo de mi madre... ¡Qué ricas!











Guiso carrero argentino... vegano.-

lunes, 27 de abril de 2015





¡Hola a todos1

Este guiso es sustancioso y delicioso. Lo vi por primera vez en La Dimensión Vegana y me llamó poderosamente la atención, por lo me puse enseguida a buscar por Google su procedencia y otras versiones para compararlas y aprender más sobre esta preparación, antes de poner la receta... pues como no es de aquí, sino de Argentina, no quería meter la pata... 

Al final me conquistó... y lo he hecho varias veces ya... jajaja, por eso veréis distintas fotografías (de los ingredientes y del resultado final, correspondientes a dos días distintos). 

El origen y su nombre viene de la época de la colonización española allende las tierras argentinas... Lo de "guiso carrero" tiene que ver con los carros y las carretas en las que se transportaban mercancías y personas de un lado a otro de la vasta extensión de la pampa argentina... En las carretas se contaba, para realizar la comida del día con una olla llamada "la morocha" una olla rústica y negra con tres patas que se llevaba colgada en la parte de atrás. Aquí se echaban las hortalizas, la carne y la pasta (en Argentina "fideos") que se tenían a mano y a cocinar un rico y aromático guiso para toda la troupe...

Imagen de Internet

Después ha ido adaptándose a los distintos lugares y pueblos de Argentina y hay quién le pone más verduras como pimiento rojo (morrón), zanahoria, calabaza... etc., pero yo en esta ocasión ha querido ser fiel a la versión que encontré en primer momento....



Ingredientes:

- 1 lata de seitán coreano (pedidla como carne vegetal en las herboristerías y dietéticas) si no la encontráis se puede sustituir por soja texturizada gruesa.
- 1 lata de tomate triturado de 400 gr.
- 1 lata de agua.
- 200 gr de macarrones, caracolas, tiburones... integrales.
- 1 cebolla, 3 dientes de ajo, 1 patata a cuadritos.
- 2 hojas de laurel, albahaca, comino, pimentón dulce y orégano secos (1/2 cucharadita de cada uno); sal y aceite de oliva virgen extra.



Preparación:



  • Picamos el ajo (a láminas) y la cebolla (en juliana) y lo sofreímos en una olla honda durante unos minutos con un chorro de aceite de oliva.
  • Agregamos los condimentos y la patata a cuadraditos y damos unas vueltas.
  • Agregamos la pasta elegida, el tomate triturado, junto con una lata de agua, un toque de sal y dejamos hervir hasta que todo esté tierno. Unos 20 o 25 minutos en olla normal y 10 o 15 minutos en olla exprés tapada.
  • Pasado este tiempo abrimos la olla comprobamos que el guiso no esté muy líquido o muy espeso y el toque de sal. 
  • Servimos caliente y disfrutamos de este clásico que se hace en un momento y está buenísimo.


Incluso encontré una poesía de un antiguo poeta popular argentino, Luis Domingo Berho, dedicada a este guiso tradicional.

La güelta es una esijencia


que a veces mata el esmero, 

pero el guiso de carrero

no se ha de hacer con urgencia.

Si usté no tiene pacencia

más vale que ni se ponga.
Es preciso que disponga
de su tiempo necesario, 
aunque debe ser contrario
de andar con mucha milonga.

Echelé grasa a la olla
y pongalá sobre el fuego, 
medio lento, desde luego
y haga dorar la cebolla.
Pique la carne a la criolla, 
media grande piquelá; 
ahí no más echeselá; 
que se fraiga despación, 
y agreguelé el pimentón
de la mejor calidá'.

Muevaló y el fuego aquí
puede ser más vivaracho
y si quiere un guiso macho
le puede agregar ají.
Con laurel yo lo comí, 
con orégano también, 
más ni con un almacén
le dará mejoramiento, 
porque el mejor condimento
es saber hacerlo bien.

Puede agregarle algún diente
de ajo y pimienta si quiere
y pa'que no se apuchere
echelé el agua caliente.
No le eche mucho ingrediente
que lo puede malograr.
De la sal no ha de abusar, 
más vale después le agrega; 
cuidao, que si se le pega
ya no lo podrá salvar.

Después de echarle la papa
nunca lo cubra del todo
y así debe hacer de modo
que queda a un costao la tapa.
Si este detalle se escapa
podría ser que se le ahumara.
Con ninguna cosa rara
quiera mejorarlo al ñudo.
Saqueló medio caldudo, 
pa'comerlo con cuchara.

Que lo haga hervir despacito
es condición que le pongo, 
pa'que se haga suavizongo
arrimelé de a un cardito.
De una chata al trotecito
es el ruido que ha de hacer.
No lo vaya a revolver
después de echarle el fideo, 
porque en cualquier toqueteo
lo puede echar a perder.

Le saldrá de rechupete
con fideo caracol, 
con cinta o con mostachol
o el que llaman espaguete.
Si se le acabó el paquete
y no tiene más que fino...
espere, a más que imagino
que aumentarlo es oportuno
si por ahí se arrima alguno
que viene por el camino.

Si está, peleló en seguida; 
medio pa'un costao lo pone
y deje que se sasone
después de una revolvida.
Tendrá una güena comida, 
apetitosa y barata.
Sirvaló en forma inmediata
después de darle reposo
y, pa'que sea más sabroso
comaló bajo la chata.


Luis Domingo Berho



Guiso carrero estilo argentino


Cuscús con verduras y aromáticas...

miércoles, 22 de abril de 2015



¡Hola a todos!

Hoy.. retomamos recetas antiguas... tenía esta recetita, muy aromática, jugosa y apetecible escrita hace tiempo... pero no encontraba las fotos, pues bien: por fin... ¡aquí están!, así que manos a la obra...

Un cereal de sabor tan neutro como el cuscús, en seguida, absorbe todo el gusto y aroma de las hierbas aromáticas con las que vamos a condimentar esta rica e inusual ensalada tibia.. 

En un instante tendremos un plato lleno de buenos nutrientes y sencillo de preparar, pues no necesitamos largas cocciones o cortar demasiadas verduras... os animo a mezclar y probar, vuestras propias combinaciones, de cereales (arroz, quinoa, mijo, cebada, espelta, trigo, kamut, cuscús...) con verduras e hierbas aromáticas (tanto secas como, por supuesto, frescas: perejil, orégano, tomillo, salvia, yerba buena, menta, romero...) el resultado es espectacular y muy apetecible; si además añadimos legumbres (garbanzos, alubias, lentejas, soja, azukis...) obtendremos proteínas de muy buena calidad y con pocas grasas... así que a comer bien y sano... es más fácil de lo que imaginas...





Ingredientes:

- 1 bote de garbanzos cocidos (unos 300 gr.).
- 1 taza de cuscús (sémola de trigo del norte de África).
- 300 gr. de champiñones en cuartos.
- 2 calabacines en medias lunas o a tacos.
- 3 cebollas de verdeo o 1 cebolleta fresca.
- Sal, aceite de oliva virgen extra, orégano, perejil e hierbas provenzales secas.

Preparación:


  • Abrimos el bote de garbanzos cocidos, los lavamos en un colador grande bajo el chorro de agua y los escurrimos bien.
  • Hervimos dos tazas de agua con un poco de sal. Vertemos dentro de un bol, donde habremos colocado previamente el cuscús mezclado con 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva. Tapamos con film transparente y dejamos esponjar el cereal durante unos 10 minutos. Destapamos y removemos, aireando el cuscús con un tenedor.
  • Picamos entonces la cebolleta bien finita o las cebollitas de verdeo en rodajitas finas, y las rehogamos en una sartén con un poco de aceite. 
  • Cuando estén transparentes, pero sin dorarse, agregamos los champiñones frescos cortados en cuartos. Dejamos que se doren bien las verduras. Una vez doraditas, salamos y especiamos con las hierbas secas que hayamos elegido.
  • Colocamos el cuscús en el fondo de una fuente y por encima la mezcla de verduras y garbanzos con las hierbas aromáticas. 


Arroz de carreteiro.-

lunes, 20 de abril de 2015



¡Hola amigos!

Esta receta tenía ganas de compartirla con vosotros pues es de esas fáciles pero sabrosas y rápidas de hacer para que coman bien todos los miembros de nuestras familias. Es mi propia versión de un clásico de la gastronomía brasileña (originalmente con carne) pero que me he atrevido a veganizar... espero que os guste y os animéis a probarlo. Mi versión, viene inspirada por un programa que vi hace tiempo en La 2 (de TVE), Planeta gastronómico


El Arroz de carreteiro es un plato tradicional de la cocina brasileña y originario de Rio Grande do Sul. El plato tiene sus orígenes en la época de los vendedores ambulantes (carreteiros) que viajaban a lo largo del territorio de Brasil en carretas tiradas por bueyes en la que aprovechaban los restos de los churrascos y lo comían servido con arroz como acompañamiento. El guiso fue incorporado a la cocina moderna de Brasil y hoy en día se saborea en la mayoría de los hogares de este país.

Se trata de un plato sin receta fija: depende de los lugares y de los gustos de los comensales. Debe pensarse que es un guiso que tiene su origen humilde como medio de aprovechar los restos de los asados de carne, los ingredientes más típicos son el ajo, el tomate, la cebolla y alguna hierba aromática local.





Ingredientes:

- 1 taza de arroz largo (si es integral mucho mejor).
- 1 taza de escalopines de soja dehidratados.
- 1/2 pimiento rojo, 1/2 verde y 1/2 amarillo.
- 1 cebolla y 1 tomate a cuadraditos.
- 4 dientes de ajo, sal y pimienta negra (opcional).
- Aceite de oliva virgen extra y agua cantidad necesaria.

Preparación:

  • Picamos la cebolla bien finita y la rehogamos con un poco de aceite en la olla en la que vamos a hacer nuestro guiso.
  • Mientras, majamos en el mortero los ajos con una pizca de sal y pimienta.
  • Incorporamos el majado y la carne vegetal que ya habremos rehidratado previamente. Esto se hace poniendo los escalopines a trocitos en un cuenco con 1 pastilla de caldo vegetal y agua hirviendo. Se deja reposar al menos 1/2 hora y listo.
  • Incorporamos también el arroz a la olla donde nuestra cebolla ya estará transparente.
  • Damos unas vueltas y agregamos los pimientos picaditos, el tomate y el agua. Doble cantidad de agua que de arroz (es decir, dos tazas, entonces).
  • Dejamos que todo se ponga blando y que el arroz se cocine con la olla tapada.


Es un guiso sencillo, pero sabroso y muy económico que para el día a día nos vendrá genial.






Montaditos.-

viernes, 17 de abril de 2015





¡Hola amigos!

Hoy os propongo unos montaditos, tapitas, pinchos, piscolabis o unos formidables bocadillos para ir de picnic... muy saludables, ricos y divertidos... para compartir con vuestros amigos y familiares este fin de semana de primavera... La verdad que no podréis comer solo uno, os lo aseguro, son absolutamente deliciosos así que manos a la obra, ¿os animáis? 




Con una onda "vintage"...


Ingredientes:

- Rodajas de pan integral de kamut.
- 1 o 2 aguacates maduros, machacados y mezclados con unas gotas de limón (no mucho limón, para que no domine el sabor ácido), sal y aceite de oliva virgen extra.
- 2 tomates a rodajas finas.
- Unas hojas de lechuga.
- Y para nuestro "bacon" vegano: tiras de tempeh adobadas con aceite, comino, pimentón dulce ahumado y sal. Opcionalmente, podéis echar una cucharada de salsa de soja.





Preparación:
  • Cortamos el pan, los tomates y la lechuga.
  • Hacemos la crema de aguacate: machamos y mezclamos con sal, limón y aceite de oliva.
  • Maceramos las tiras de tempeh unos minutos y pasamos por una sartén hasta que estén doradas.
  • Hacemos los montaditos: pan, crema de aguacate, tomate, lechuga y "bacon vegano".


A disfrutarlo... pues en menos de 1/2 hora tenemos listos estos ricos y saludables montaditos.



Broscht: sopa de remolacha.-

jueves, 16 de abril de 2015



¡Hola amigos!


Uy, uy, uy... seguro que estaréis pensando... a Pilar se la ha ido la cabeza... ¿una sopa típica del más crudo invierno ruso en primavera...? Pues sí, la verdad, es que tenía tantas ganas de probar esta sopa que no veía la hora en que en la verdulería trajeran remolachas naturales... y la semana pasada, por casualidad, que tuve que ir al médico, resulta que al lado hay una mega-verdulería que me encanta, pero que al no estar cerca de casa, pues no voy casi nunca... Así, que aprovechando mi visita al doctor... entré a darme una vueltecita y encontré unas lindas y frescas remolachas, las cuales no dudé ni un solo momento en traerme a casa... así que ahí tenía la ocasión perfecta para preparar esta rica e insólita sopa, al menos para nosotros... y tengo que deciros que no nos defraudó en absoluto, es más nos gustó muchísimo. Por eso he querido enseñárosla hoy.

Esta es una sopa cuyo origen se encuentra en el centro y el este de Europa, en países como Rusia, Ucrania, Polonia... se prepara con frecuencia y existen dos versiones la caliente y la fría. Es una sopa de origen popular y humilde, pero que con el tiempo se ha ido "sofisticando" y se le han ido añadiendo otros vegetales y carne, por ejemplo; yo os presento una versión vegana de origen polaco que encontré en un canal de Youtube que veo de vez en cuando: All recipes Mexico.






Ingredientes:


- 6 o 7 remolachas.

- 1 puñado de setas secas, rehidratadas.
- 1 cebolla y 2 dientes de ajo.
- 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
- 4 hojas de laurel.
- Sal y pimienta en grano.
- Agua.






Preparación:


  • En una olla hervimos las remolachas sin pelar y lavadas durante 30 minutos hasta que se hayan ablandado un poco.
  • Las escurrimos y las ponemos en agua fría. Entonces las vamos sacando y pelando para cortarlas en rebanadas o medias lunas finas.
  • Pelamos la cebolla y los ajos y los cortamos por la mitad. Mientras, remojamos las setas secas (yo usé rebozuelos, pero también podéis usar champiñones secos, por ejemplo).
  • Cortamos el limó a la mitad y los exprimimos.
  • En una olla profunda ponemos las rodajas de remolacha, la cebolla, el ajo, las hojas de laurel, las setas remojadas y escurridas, el aceite, la sal y los granos de pimienta. Cubrimos de agua, unos 2 litros más o menos y dejamos hervir 30 minutos hasta que se termine de hacer nuestras sopa.
  • Un consejo, al servir esta rica sopa de color rojo intenso tened cuidado de no comeros los granos de pimienta... solo se comen las rodajas de remolacha, las setas y el caldo. Si es necesario añadid un poquito de sal al servir... a mí me quedó un pelín sosa, por eso os lo aconsejo.


Servir con perejil fresco picadito por encima... y un buen pan integral, una cena perfecta.



Rosca de ajo y finas hierbas.-

martes, 14 de abril de 2015





Amigos... hoy pan!

Este es un pan de masa prieta y muy aromático, que con un buen queso, una fresca ensalada y unos encurtidos, va genial.

Hacía tiempo que nos os preparaba un buen pan, la verdad. Es que últimamente no he tenido muchas ganas de amasar, encender el horno, etc. Pero éste no me resultó difícil y es muy rico en olor y sabor, así que os animo a hacerlo.

Ingredientes:

- 250 gr. de harina integral.
- 1 sobre de levadura seca de panadería.
- 3 cucharadas de finas hierbas secas (mezcla de perejil, cebollino, albahaca y perifollo).
- 2 cucharaditas de sal marina.
- 3 dientes de ajo picados muy finos.
- 1 cucharada de miel.
- 150 ml. de agua templada.
- Aceite de oliva para engrasar el molde.




Preparación:
  • Tamizamos la harina y añadimos también los restos que hayan quedado en el tamiz. Incorporamos la levadura, las finas hierbas y la mitad de la sal.
  • Reservamos una cucharadita de ajo prensado y ponemos el resto en el bol. Hacemos un hoyo en el centro y añadimos la miel y el agua templada. Mezclamos con un tenedor hasta que la masa comience a ligarse y la trabajamos con las manos hasta que se desprenda de los lados del bol. 
  • Entonces, las volcamos en la encimera enharinada y seguimos amasando durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa homogénea y elástica.
  • Engrasamos el bol con aceite e introducimos nuestra masa. Tapamos con un film transparente y dejamos leudar en un lugar abrigado hasta que duplique su volumen. A mi me tardó 2 horas.
  • Ahora, desgasificamos nuestra masa, engrasamos un molde redondo con un hueco en el centro, como el que usamos para hacer bizcochos. A continuación estiramos nuestra masa en forma de cilindro largo y hacemos un rosco que introducimos en el molde y le damos la forma del molde.

  • Tapamos con un paño limpio y dejamos leudar unos 30 minutos más. Mientras vamos calentando el horno, a 200 º C. 
  • Ahora introducimos el bol en el horno, pero antes, espolvoreamos la sal y el ajo restantes que habíamos reservado.
  • Dejamos que se haga nuestro pan durante unos 25 o 30 minutos. Hasta que la masa esté cocida y dorada. Al sacar la rosca la dejamos enfriar sobre una rejilla.


Milanesas de garbanzos.-

lunes, 13 de abril de 2015



¡Hola a todos, amig@s!

Por fin, antes de que llegue más el calorcito... os enseño estas deliciosas milanesas... espero que las disfrutéis. 


Esta receta es muy fácil y socorrida si tenéis que hacer una comida sana  para almorzar... y si no, pues también os invito a que preparéis estas otras milanesas (también de garbanzo) que están estupendas. 


Una vez preparadas lo mejor es acompañar, por ejemplo, con un poco de arroz y una ensalada variada. Tendréis una comida muy equilibrada y nutritiva que os ayudará a estar saciados durante toda la tarde... así que buen provecho!!


La milanesa es un filete fino, normalmente de carne vacuna, pasado por huevo batido y pan rallado (empanado decimos en España, apanado en otros lugares...), que se cocina frito o al horno. Por extensión, se llama milanesa a cualquier rebanada de un ingrediente rebozado y frito: hay así milanesas de pollo, de pescado, de soja, de gluten, de harina de garbanzos (como os presento hoy), de berenjena, de mozarella, incluso de verduras como la calabaza, etc.
No se conoce el origen de esta receta, aunque hay muchos mitos al respecto. Su nombre español proviene de la ciudad italiana de Milán, y desde fines de siglo XIX ―debido a la gran inmigración italiana que llegó a la Cuenca del Plata― es una comida típica de la cocina argentina, que fue donde yo las conocí por primera vez.

Ingredientes:

- 1 taza de harina de gluten.
- ½ taza de copos de avena (puede ser también salvado de avena).
- ½ taza de harina de garbanzos.
- 1 cucharadita de levadura en polvo.
- 2 tazas de agua tibia (aprox., recomiendo ir añadiendo poco a poco según vayamos viendo la consistencia de la masa).
- Como condimentos podemos usar los que más nos guste: yo usé 2 ajos frescos prensados, perejil fresco picadito, sal marina, comino y mi toque personal... Rus el Hanut (más o menos 1 cucharadita o 1/2), si no tenéis esta mezcla de especias árabes podéis ponerle hierbas provenzales, por ejemplo; os simplemente, nada más...








Preparación:
  • Colocamos en un bol todos los ingredientes secos junto con la levadura e integramos bien. Luego agregar agua tibia hasta ir formando una masa homogénea pero no demasiado dura.
  • Dejamos reposar tapado, unos 30 minutos, para que la levadura trabaje sobre la masa y la avena se hidrate. 
  • Formamos las milanesas de una en una, a partir de pequeños bollitos de la masa; luego estirarlas con la mano hasta que el grosor sea de ½ centímetro, o bien, con un rodillo estiramos la masa y cortamos las milanesas con un aro de emplatar, esto es lo que hice yo, pues me parece más cómodo y rápido.






  • Previamente, debemos poner a hervir agua, yo le añadí un poco de sal y unas hojas de laurel, que es donde colocaremos las milanesas durante 1 minuto más o menos, hasta que floten. 
  • Las dejamos entibiar y una vez que las pasamos por pan rallado (no hace falta utilizar huevo en este procedimiento ya que el pan se adhiere perfectamente a la masa) las cocinamos en horno moderado hasta que se doren. También podemos hacerlas a la sartén con un poco de aceite hasta que estén doraditas.



¡Os aseguro que no podréis creer lo tiernas que han quedado, además de jugosas! Yo las serví con puré de calabaza y lechuga.

  

Hamburguesas de tofu y patatas.-

jueves, 9 de abril de 2015



Hola querido...!!

Hacía mucho que no ponía una receta de hamburguesas vegetales en el blog... y eso que son todo un comodín en mi cocina. Tengo varias recetas esperando ser editadas, pero me falta el tiempo, la verdad. Espero que estas de hoy os gusten y las hagáis en casa, son exquisitas... la inspiración la tomé de El bocado de la huerta.

Estas hamburguesas, además de ser muy sencillas, están buenísimas. En serio, a veces, con ingredientes cotidianos podemos crear platos increíbles... A nosotros nos encantaron y estoy deseando poder prepararlas de nuevo cuando se de la ocasión. Os animo a probarlas, no os defraudarán y además son sanísimas pues no tienen apenas grasa. La masa es un poco blanda pero os aconsejo que le agreguéis poco a poco los copos de avena, para que no se os pongan demasiado duras... 

Ingredientes:

- 250 gr de tofu.
- 2 patatas medianas.
- 1 cebolleta fresca y 1/2 pimiento rojo.
- 2 dientes de ajo.
- 3 o 4 cucharadas de copos de avena fino.
- Salvado o harina de avena (para empanar antes de dorar).
- Sal rosa del Himalaya, cúrcuma, aceite de oliva virgen extra y zumo de 1/2 limón. 



Preparación:
  • Hervimos las patatas hasta que estén tiernas, las escurrimos y las hacemos puré. Aderezamos con un poco de sal, aceite de oliva y cúrcuma.
  • Machacamos el tofu con un tenedor.
  • Picamos la cebolleta y el pimiento rojo muy pequeñitos, junto con el ajo; doramos las verdura en una sartén para que se ablanden.
  • En un bol grande mezclamos el puré de patatas, el tofu, las verduras pochadas, la avena y los condimentos. 
  • Dejamos reposar la masa en el frigorífico durante 1 o 2 horas, para que tome sabor y se amalgamen los ingredientes.
  • Hacer las hamburguesas del tamaño deseado, pasar por salvado de avena o por harina de este mismo cereal y dorar en una sartén con aceite.


Lo mejor para servir estas jugosas y exquisitas hamburguesas es una simple ensalada.






Spaghetti con albóndigas mignon.-

martes, 7 de abril de 2015



¡Hola amigos!

Seguro que alguno os estaréis preguntando... ¿albóndigas sin carne, será posible? Pues ¡Claro que sí! Estas deliciosas albóndigas se cocinan muy bien en la salsa y añaden un sabor excelente al típico plato de spaghetti con albóndigas mignon...

Además si veis que son demasiadas se pueden congelar perfectamente, una vez cocidas al horno, y durarán un vuestro congelador unos 3 meses. Así, las tendréis listas cuando os apetezca comer un exquisito plato de pasta. Un consejo previos que os doy es que os aseguréis de apretar bien las albóndigas con las manos cuando las hagáis así no se desmoronarán en la salsa al calentarlas.

Sin más vamos por el delantal... y a los fogones. 

Ingredientes:

Para las albóndigas

- 1 taza de pan de molde integral picado.
- 1/2 taza de copos de avena finos.
- 1 taza de nueces picadas finas.
- 1/2 taza de apio finamente picado.
- 1/2 taza de agua filtrada.
- 1/2  cebolla.
- 2 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de pimentón dulce y 1 cucharadita de orégano seco. Un buen puñado de perejil fresco picadito.

Para la salsa y la pasta

- 3 dientes de ajo y 1/2 cebolla picados.
- 2 hojas de laurel, 1 cucharada de orégano seco, 1 cucharada de preparado de especias para pasta, 1 cucharadita de sal y aceite de oliva virgen extra.
- 500 ml de passata (tomate triturado y tamizado).
- 500 gr de spaghetti al dente.



Preparación:
  • En primer lugar, precalentamos el horno a 180º C y cubrimos la bandeja con papel vegetal.
  • Picamos el pan de molde, las nueces y la avena en el procesador de alimentos, volcamos esta mezcla de migas en un bol grande y reservamos.
  • Mezclamos el resto de los ingredientes en la picadora y los picamos finamente. 

  • Mezclamos muy bien ambas preparaciones en el bol grande y dejamos reposar la masa de nuestras albóndigas por al menos 1/2 hora, para que los sabores se integren.
  • Mientras reposan las albóndigas vamos haciendo la salsa de tomate: picamos los ajos y la cebolla muy finitos y doramos en una olla, agregamos la passata di pomodoro (tomate triturado) y los condimentos y dejamos hervir a fuego medio-suave hasta que la salsa esté lista.

  • Ahora, formamos las albóndigas con las manos untadas con aceite de oliva y las apretamos bien para que no pierdan su forma. Las vamos colocando en la bandeja del horno y horneamos durante unos 30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción.

  • Es importante que mezclemos solo las albóndigas que vamos a consumir con la salsa y que además lo hagamos justo antes de comer, pues, en caso contrario, se desmoronan.
  • Hervimos los spaghetti que deben quedar al dente y servimos con la salsa de albóndigas migon.


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