Ensalada de judías verdes con fresas y queso fresco de cabra.-

jueves, 18 de mayo de 2017



Sé que `puede sonar muy convencional, pero en mi casa, cuando llegan los primeros fríos, con el otoño, se cena sopa... y al llegar los primeros calores, con la primavera... se cena ensalada. Así que me las voy ingeniando para variar cada día lo que pongo en el plato. Intentando que sea lo más rápido, sencillo, sabroso y nutritivo posible. Además de usar siempre productos frescos de temporada... y qué más de temporada que las fresas y las judías verdes, que aunque se encuentren todo el año en el mercado, su tiempo ideal de cosecha es éste, entre primavera y verano.

Un par de consejos, que leí hace poco son que  antes de comprar las judías verdes, nos fijemos en que estén tersas, brillantes, que las semillas se noten poco y que al romperse crujan, ya que es mala señal si se doblan fácilmente.




Con esta ensalada estoy contenta. A parte de vistosa y rica está llena de nutrientes y es muy ligera, por lo que es ideal para la noche... os recomiendo que la preparéis un buen rato antes de la cena, así las fresas se macerarán un poco con el aliño, a base de vinagre, y se potenciará aún más us sabor y aroma... (como me enseñó hace poco mi amiga Cuca) la cantidad de vinagre que he usado es muy pequeña, pues a mí no me gusta mucho el ácido de este ingrediente en particular, pero preferí usarlo, en vez del limón, pues le aporta un sabor exquisito y diferente al mezclarse con estos alimentos. 

¿A vosotros os gustan las judías verdes? ¿Soléis comerlas cocidas, crudas, en guisos, o en ensalada...? Espero que os animéis a preparar esta rica y sencilla ensalada y me contéis qué os ha parecido, me alegraría mucho.

Ingredientes:
- 200 gr de judías verdes planas
- 8 ó 10 fresas jugosas.
- 1/4 de queso fresco de cabra.
- Un puñado de pipas de girasol naturales.

Aliño:
- 1 cucharada de vinagre de manzana ecológico.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal a gusto.

Preparación:
  • Lavamos y cortamos las judías verdes en juliana fina. Después las cocemos al vapor durante unos 7 u 8 minutos, deben quedar al dente, es decir, deben perder la dureza de estar crudas, pero al morderlas nos debe sonar crujiente.
  • Lavamos y cortamos las fresas por la mitad o en cuartos, desechando el tallo verde.
  • Cortamos el queso en triangulitos pequeños. 
  • Preparamos el aliño mezclando todos los ingredientes en un bol y removiendo con unas varillas.
  • Disponemos las judías en un recipiente grande y las mezclamos con las fresas y el aliño. Dejamos reposar la ensalada, tapada con film, en el frigorífico durante una media hora. Así se macerará la verdura y la fruta con el aliño y quedará mucho más sabrosa y apetecible nuestra ensalada.
  • Sacamos del frigorífico, disponemos en una fuente de presentación y colocamos por encima el queso y las pipas de girasol. Llevamos a la mesa y a disfrutar.


Disfrutar de las cenas en familia, a la luz de las velas y siempre con un buen plato saludable por delante... os aseguro que es uno de los mayores placeres que existen... al menos para mí.
Nos vemos la semana que viene... saludos!!


 photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Sunday roast.-

jueves, 11 de mayo de 2017



Este plato, tan elaborado lo cociné el domingo pasado, primer domingo de mayo, Día de la Madre en España... lo hice para dedicárselo a todas las madres del mundo y en especial a la mía. No pudimos pasarlo juntas, pues vivimos a 1200 km, una de la otra... pero afortunadamente con el teléfono e internet nos podemos comunicar todos los días, así se lleva mejor la distancia y la separación, obligada, por las circunstancias de la vida... ¡¡TE QUIERO MUCHO MAMÁ!!

¡Qué me gusta esta versión...! Se trata del típico almuerzo del domingo inglés, en cualquier familia tradicional, pero llevado a mi terreno, la cocina vegetariana y vegana, que habitualmente hago en casa, desde que decidí no comer más carne ni pescado; primero por razones de salud y segundo porque me da pena que sacrifiquen a un ser vivo para comérmelo yo...

Jamás he comido roast beef de carne, digamos, el normal, el habitual, con el que se hace este plato tan típico, pues cuando comía carne no me gustaba que estuviera ni tan siquiera un poquito roja por dentro... tenía que estar bien asada, hasta el punto de que muchas veces estaba dura de tan pasada... pero esta versión del roast beef que os traigo hoy, es diferente, aunque no hayáis comido nunca seitán, o carne vegetal, seguro que os gustaría... está tierna, jugosa y muy sabrosa. ¿Sabéis con qué ingrediente le he dado ese aspecto rojizo por dentro...? Ah, tendréis que esperar a leer la receta completa... 




El Sunday roast o Sunday lunch es un plato típico de la cocina británica, relacionado con la celebración de los domingo en familia, las comidas tradicionales que preparan las madres para invitar a todos sus hijos, nueras, yernos, y nietos y reunirlos alrededor de la mesa, con un buen asado y unas verdura al horno u hervidas. Además, es, también, uno de los iconos más representativos de la Alegre Inglaterra. El plato consiste en una especie de asado de carne con patatas, que también se come en otros países de habla anglosajona como Irlanda, Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda, etc.

Se compone del típico roast beef, cuya versión vegana os explico más abajo, el pudding de Yorkshire (que para nada es un postre, sino esos panecillos que veis tan monos...), las patatas hervidas o asadas al horno y alguna verdura también hervida o al vapor... la cual yo sustituí por una fresca y ligera ensalada verde.

Así que vamos a meternos en la cocina porque este plato lleva su tiempo pero merece la pena y mucho, ya lo creo.

Ah... no quiero justificarme pero pido disculpas a los ingleses que vean esta receta y no les "guste" lo que ven... es mi manera de versionar un típico plato que lleva carne y a mí me fascina tunearlo, además de que me divierte muchísimo... y amigos, ¿no es la cocina, para los que la amamos, una gran satisfacción y una gran diversión... al ver el resultado obtenido y la cara de placer de los comensales...? Pues vamos con la receta.





Ingredientes:
Para el roast beef vegano
- Ingrediente secreto... ese que estás deseando sabor y que te diré al final (por favor, no hagas trampa y vayas ya a leerlo... ¿me lo prometes?)
- 1 taza de gluten de trigo.
- 3 cucharadas de harina de trigo blanca.
- 2 cucharadas de setas o champiñones secos, hechos harina, para ello usé un molinillo de café y los pulverice.
- 1 cucharada de garam masala.
- 1 cucharada de humo líquido.
- 1 cucharada de salsa Worcestershire.
- 1 cucharadita de sal.
- Un poco de pimienta.
- 5 cucharadas de aceite de oliva.
- 1/2 taza de agua.
Para el caldo de hervir el seitán
- Agua para cubrirlo.
- 1 pastilla de caldo vegetal ecológico.
- 2 cucharadas de salsa de soja.
- 3 o 4 dientes de ajo (rajados).
- 1 cucharada de semillas de mostaza amarilla.
- 1 cucharada de azúcar integral de caña.
- Una cucharadita de sal y unos granos de pimienta.
- 2 hojas de laurel.
Para el pudding de Yorkshire
- 1 huevo.
- 1/2 taza de leche vegetal.
- 75 gr de harina blanca.
- Aceite de oliva para los moldes.
Para la salsa (Brown gravy)
- 1 taza del caldo de hervir el seitán.
- 1 cucharada rasa de almidón de maíz (tipo Maizena).
Para la guarnición
- Patatas hervidas.
- Sal, pimienta y perejil.
- Ensalada de hojas verdes.
- Tomatitos cherry.
- Mix de semillas.

Preparación:
Vegan roast beef (seitán)
  • En un bol ponemos todos los ingredientes secos y agregamos los húmedos  El ingrediente secreto lo tenemos que moler, en la batidora con la 1/2 taza de agua.
  • Hacemos una masa homogénea, no se os quedará pegada a las manos, puesto que tiene grasa del aceite.
  • Mientras realizamos la masa, habremos puesto a hervir una olla con los ingredientes del caldo. Cuando el caldo esté hirviendo y la masa del seitán lista, la introducimos en el caldo y la dejamos hervir, siempre a fuego lento, desde que empieza de nuevo a hervir, durante unos 40 o 45 minutos. 
  • Una vez hervido el "roast beef", lo sacamos del caldo, lo dejamos enfriar un poco y lo embadurnamos con sal, toque de pimienta recién molida, especias (a gusto, yo puse hierbas provenzales) y mostaza de Dijón o A la antigua. En este punto, o bien lo dejamos macerar, por al menos 1 hora, o lo envolvemos en papel film transparente y lo dejamos reposar en el frigorífico de un día para otro, así "la carne" tendrá aún más sabor.
  • Si no tenéis tanto tiempo, lo dejamos al menos 1 hora, y después la doramos en una sartén con aceite de oliva virgen extra, antes de cortarla para servirla.
Pudding de Yorkshire
  • Encendemos el horno para que caliente bien a 200º C.
  • En un bol con unas varillas mezclamos muy bien los ingredientes de la masa, queda como la de los rebozados y sin grumos. 
  • Agregamos 1 cucharada de aceite a cada molde, yo usé la bandeja de cupcakes metálica, pero sin ponerles, lógicamente, las cápsulas.
  • Cuando el horno esté bien caliente, metemos la bandeja con el aceite, sin la masa, y dejamos que se caliente bien el aceite y la bandejo; según he leído ésto permitirá que los pudding suban y queden casi como un cupcake en el horno. 
  • Cuando la bandeja esté bien caliente, la sacamos con cuidado, y vertemos la masa en las 4 cavidades, enciama del aceite caliente.
  • La volvemos a meter al horno, calor arriba y abajo, durante aproximadamente, 10 o 15 minutos, estás atento, pues en cuanto suban y se vean dorados ya estarán. 
  • Lo más característico de estos "panecillos" es que cuando ya están hechos, al golpearlos en la parte superior deben sonar a huevo y, es más, deben tener un hueco en el centro... antiguamente aquí era donde se depositaba el jugo de la carne y la salsa.
Estos los hice en otra ocasión y como salieron más bonitos he querido poner la foto.
Si no sos queda muy claro, con mi explicación, cómo hacer los pudding de Yorkshire, podéis ver algún vídeo de Youtube donde lo expliquen, hay muchos y en todos lo explican muy bien. 

Salsa marrón o brown gravy
  • En un cazo ponemos 1 taza del caldo de haber hervido el seitán, ya frío. Añadimos el almidón de maíz, lo removemos bien, para que no queden grumos y llevamos a ebullición.
  • En la salsa original se sofríe cebolla y también se usan los jugos que la carne ha soltado en la bandeja del horno... pero como nosotros estamos haciendo una "carne vegetal" no tenderemos jugos, por lo que debemos aprovechar los recursos que están a nuestro alcance, y ese caldo tiene mucho sabor, aroma y está muy rico para usarlo en la salsa.
Patatas de guarnición
  • Las patatas las podéis hacer al horno, asadas, os aseguro que quedan riquísimas o bien, como hice yo, hervidas y salteadas en una sartén con ajo, perejil, sal y aceite de oliva. Hasta que estén doradas.
Montaje del plato
  • Una vez que tenemos el roast beef vegano (ya macerado y dorado), las patatas hervidas o asadas y salteadas, y la salsa marrón lista.. no nos queda más que montar nuestro estupendo plato... sin olvidar agregar unas hojas frescas y crujientes, con unos tomatitos cherry, para agregar texturas crujientes y frescas al conjunto final. El aliño de vuestra ensalada lo dejo a vuestro gusto...

Ahora sí, el ingrediente secreto es... la remolacha cruda o cocida!!! jajaja!! Estoy encantada con esta versión, es mi favorita y de muy lejos, de todas las versiones de seitán que podréis ver en mi blog... y ya tengo unas cuantas...

Esta foto la tomó mi marido con el móvil ya en la mesa, para que podáis apreciar bien el corte, porque a mi en la presentación se me había olvidado.

Espero que hayáis disfrutado como yo y nos vemos la semana que viene, hasta entonces sed felices y disfrutad mucho, creando platos innovadores, en la cocina.


 photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Crema de espárragos verdes.- Cooking the Chef

viernes, 5 de mayo de 2017



Nuevo reto de Cooking the Chef y como os prometí el mes pasado, voy a intentar subirme de nuevo al carro de poder participar cada més, pues realmente, éste es un reto que me fascina.

Cooking the chef

El chef de este mes, además de que no podrís negar que es un "guaperas", cocina estupendamente. No lo conocía, a pesar de ser de nuestro país vecino, pero mira por donde con éste fantástico reto de CTC, nos acercamos cada mes a un chef distinto, que nos sorprende y del que podemos aprender muchísimo, o no... depende de si a nosotras nos gusta más o menos su forma de desenvolverse entre fogones.

Henrique Sá Pessoa

El caso es que Henrique Sá Pessoa, personalmente, me ha sorprendido y gratamente, por cierto. Su estilo es sencillo, limpio,  cercano y sin pretensiones... algunos le llaman el Jamie Oliver portugués, pero a mi parecer, creo que está muy lejos de serlo, pues el estilo de Jamie es único e inimitable.

A través de su programa, en la televisión portuguesa "Ingrediente secreto", que se encuentran todos bien documentados en Youtube, asistimos a una serie de recetas fáciles, económicas y sobre todo sabrosas... hay tantas y de tan variada índole que, os confieso..., no sabía por cuál decidirme... por eso, decidí preparar una con un ingrediente de temporada que encontramos actualmente en todas nuestras verdulerías y a un precio realmente económico... los espárragos verdes. Lo único que cambié de esta receta es que la hice vegana, pues él usa mantequilla y nata fresca y yo usé margarina y nata de soja.

Esta receta es solo una pequeña muestra, y os animo a que si os pica la curiosidad, no dejéis de visitar el post donde podréis encontrar todas las propuestas de mis compañeras... no os aburréis de la cantidad de recetas ricas que veréis en esa galería de fotos suculentas y todas ellas apetecibles.

De nuevo, dar las gracias a Aisha y Abril, por esta oportunidad que nos brindan cada mes para abrir nuestros horizontes culinarios...



Ingredientes:
- 1 manojo de espárragos verdes y frescos.
- 1 cebolla.
- Un puñado de espinacas.
- 1 cucharada de margarina vegetal.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 5 cucharadas de crema vegetal (nata de soja, coco, avena, etc.).
- Sal y pimienta negra recién molida.
- 750 ml de agua.

Preparación:
  • Quitamos la parte dura del tallo de los espárragos, las lavamos y las ponemos a hervir en unos 750 ml de agua. 
  • Mientras tanto, en otra olla ponemos a pochar, con la margarina y el aceite, la cebolla y cuando comience a transparentar agregamos los espárragos cortados a trozos de más o menos 2 cm. Salpimentamos.
  • Agregamos el caldo hirviendo que hemos hecho con los tallos de los espárragos y lo dejamos cocer durante unos 5 o 7 minutos. Dejamos atemperar un poco la sopa y después la batimos bien. Cuando esté bien batida, le agregamos el puñado de espinacas frescas, esto hará que el color verde de nuestra crema se intensifique y una cucharadita de margarina, además de las 5 cucharadas de nata fresca o vegetal, yo usé de soja. Volvemos batir bien, hasta obtener una crema suave y ligera. Servimos con un toque de pimienta negra recién molida, si lo deseamos un hilo de aceite adicional.



¿A que no adivináis qué día comimos esta rica sopa...? Sí, por la rosa es fácil saberlo... tenéis ahí una buena pista... el día de Sánt Jordi o día del Libro... que en Cataluña se celebra de una forma especial. 


 photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Catalina dressing .-

jueves, 27 de abril de 2017






Resultado de imagen de salsa catalina
Después de más de un año en "borradores", creo que por fin ya le ha llegado la hora de ver la luz a esta estupenda salsa. Como veréis las fotos están editas con marca de agua del año pasado, 2016, y por eso, estos días, retomando un poco el orden del blog, recopilando recetas y haciendo recuento de borradores antiguos me encontré con esta delicia que nunca quise publicar... ahora mismo ya no sé ni por qué... Pero con el paso del tiempo, me he dado cuenta que aunque no sean las mejores fotos del mundo, no os podía dejar sin conocer esta estupenda salsa o aderezo, que se hace en un momento y creedme, cuando os digo. que está buenísima...!!!

Esta salsa es muy popular en Estados Unidos y también se conoce como salsa francesa... Tanta es su popularidad que incluso la venden envasada, por la marca Kraft.

Aquí en España es una completa desconocida, al menos para mí, pero curioseando el verano pasado, por la red (a la busca y captura de ideas originales), uno de esos días que estaba medio aburrida a la hora de la siesta... me encontré con esta "joyita" y enseguida quise probarla.

Cuando la pruebes no podrás parar de usarla para acompañar tus ensaladas, hamburguesas, sándwiches o cualquier otra cosa que se te ocurra. Está riquísima... o como se suele decir de "toma pan y moja".

Os animo a prepararla y veréis qué rica... además es muy fácil, natural y casera, pues como aquí no la venden no tenemos que ir a comprarla al supermercado, sino que podemos prepararla nosotros mismos... vamos con la receta que es una adaptación de alguna que vi por ahí, y al no anotar la página... no puedo recordar la fuente... creo que fue de algún vídeo de Youtube, pero si vais a Pinterest encontraréis muchas propuestas...


Disfrútala con una rica ensalada tipo mexicana, o ensalada taco, con cherrys, aguacate, frijoles negros, taquitos de queso, picatostes y tortillas de maíz, por ejemplo, como hice yo.


Ingredientes:
- 1 cebolla roja (yo usé de Figueras).
- 1 cucharada de azúcar moreno.
- 3 cucharadas de sirope de agave.
- 4 cucharadas de vinagre de manzana ecológico.
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire o Perrins.
- 1/2 taza de tomate frito, a ser posible casero. 
- 1/4 de taza de agua.
- 1/2 taza de aceite de girasol.
Condimentos: 1 cucharada. de especias para Fajitas o Tacos, sal de hierbas y pimienta negra molida. Opcional 1/2 cucharadita de chile en polvo (yo no lo puse).

Preparación:
  • Ponemos todos los ingredientes, menos el aceite, en el vaso de la batidora y batimos hasta que estén bien integrados. 
  • Añadimos el aceite poco a poco, en forma de hilo, sin dejar de batir, arriba y abajo para que la salsa coja consistencia. Probamos y rectificamos de sal y vinagre a nuestro gusto. Esta salsa la podemos guardar varias semanas en el frigorífico, en un bote de cristal bien cerrado.


Ahh... !! la semana que viene nos vemos el viernes día 5 de mayo, pues tenemos reto de Cooking the Chef... no os perdáis la rica receta del chef sorpresa que os enseñaré... hasta entonces, sed felices y poned mucho amor en cada plato que cocinéis... Besos...!! 

 photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Ricotta vegana.-

jueves, 20 de abril de 2017



Con mi nuevo molde para hacer quesos en casa estoy encantada, así que si hace unas semanas os enseñaba a hacer un queso fresco vegano y saborizado con tomatitos secos... hoy os muestro una simple ricotta de texturas suave, tersa y jugosa.

La ricotta es un queso, tipo requesón, blanco, tierno, suave y algo granuloso que procede de la coagulación de la leche de vaca, En Italia es muy usada tanto en postres como en platos salado y, sobre todo, sirve para rellenos de pasta, canelones o tartas saladas... Así, que no podía faltar en mi recetario, pues es un queso fresco que me encanta, por us versatilidad y porque, además, es muy fácil de hacer, desde que me compré mi cheese maker o envase para hacer quesos en casa...




Ésta que os voy a enseñar a preparar está hecha a partir de leche de soja, limón y poco más... así que no tendréis excusa para no hacerla. Si no tenéis el molde para quesos, pues no pasa nada, con un colador bien fino también podréis hacerla sin problemas. 

Ya veréis qué rica está y pronto os mostraré alguna receta para usarla... pero si no, con unas tostaditas, unos crudités o en una ensalada quedará de lujo, también.




Ingredientes:
- 1 litro de leche de soja sin azúcar añadido. 
- 30 ml de zumo de limón recién exprimido.
- 1 cucharadita de sal.

Preparación:
  • Llevamos la leche a ebullición, cuando empiece a hervir, la retiramos del fuego, y agregamos el zumo de limón poco a poco, removiendo a la vez con una cuchara de madera.
  • Dejamos reposar la leche 30 minutos, sin tapar, para que coagule bien.  Una vez pasado este tiempo, añadimos la cucharadita de sal y volvemos a remover.
  • Colamos, primero en un colador fino y después vamos colocando nuestra ricotta en el molde para hacer quesos. 
  • La dejamso reposar en la nevera durante 24 horas, para que drene bien todo el suero. Sacamos del frigorífico, desechamos el excedente de suero y ya la podemos servir.
A que ha sido fácil, pues más rica está y no tiene nada que envidiarle a la auténtica ricotta, procedente de leche de vaca, y por otra parte... tiene muchísimas menos calorías y es pura proteína... así que más se puede pedir...




Hasta la semana que viene, sed buenos y disfrutad mucho de la vida en compañía de vuestros seres queridos.


 photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...