Ensalada primaveral con coliflor de tres colores.-

jueves, 23 de marzo de 2017



A mi me sigue oliendo a primavera... y cada vez más; ¿o serán mis ganas de que cambie el tiempo y de que lleguen los días más largos, las tarde con más luz y que los árboles comiencen a llenarse de nuevo de brotes y hojas tiernas...? No sé, pero lo que sí sé, es que estoy deseando que este año se acabe el invierno...




Fue ver estas pequeñas coliflores en el mercado y echarlas a la cesta de la comprar, pues no podía pasar la oportunidad de preparar una ensalada de verduras frescas al vapor que llenaran mi plato y vida de coleres primaverales... así que eso hice... nada más simple, pero riquísimo. Al final hasta para un buddha bowl, riquísimo tuvimos... ¿y vosotros tenéis ganas de primavera?




Ingredientes:
- Unas mini-coliflores de colores: naranja, verde y blanco.
- Unas judías verdes redondas.
- Unas zanahorias de colres: morado, amarillo y naranja.
- Unas patatas.
- Unos guisantes (ojalá fueran frescos...) congelados.
- Un puñado de frutos secos a vuestra elección 
- Sal, aceite y limón para aliñar.
- Veganesa con semillas de sésamo (opcional).




Preparación:
  • Lavamos y cortamos en trozos pequeños, de un bocado, todas las verduras Las hervimos al vapor. 
  • Primero la coliflor, unos 8 minutos.
  • Segundo las judías verdes y las zanahorias, unos 10 minutos.
  • Después las patatas a cuadraditos, unos 15 minutos. 
  • Por último, los guisantes, unos 3 minutos.
  • Dejamos que todo se atempere, lo aliñamos ligeramente con sal, aceite y limón y lo llevamos a la mesa con espolvoreado con unos frutos secos por encima. 
  • Opcionalmente, podéis hacer una veganesa para acompañar.. 


El buddha bowl se compone de la ensalada multicolor, arroz jazmín (tipo thai) cocido, tomates secos en aceite y unas lonchas de queso hallumi a la plancha. 
Un almuerzo prefecto para un domingo en el que el sol entraba a raudales por la ventana.


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Queso fresco vegano.-

jueves, 16 de marzo de 2017






He de reconocer que cada vez como menos queso, y no porque quiera hacerme vegana, aunque sabéis que la mayoría de mis recetas intento veganizarlas... sino porque he notado que me cuesta digerir bien el queso; así que intento reducir su ingesta cada vez más. 

Un queso que sí me gusta mucho, y me sienta bien, al ser más ligero, es el queso fresco; así que cuando me enteré que en Lidl ponían a la venta un utensilio para hacer quesos frescos en casa y, además, a un precio espectacular (5,99 €) allá que me fui corriendo al súper más cercano para hacerme con uno. 




El aparatito en cuestión, hacía tiempo que lo conocía, e incluso quería habérmelo comprado por Amazon... pero la verdad, costaba cerca de 30 € y me parecía un poco excesivo, así que ahí quedó en los anales de mi memoria; pero ahora que me he comprado esté más baratito, os confieso que estoy encantadísima y que desde ahora, mis quesos frescos los haré yo.




He querido comenzar por esta receta sencilla de queso a base de leche de soja, con un toque de tomates secos en aceite, que está espectacular... pero muy pronto os quiero hace otro con leche fresca ecológica de vaca o de cabra... para ver qué tal sale... ya lo veríéis, espero que igual de bien que el de hoy. 




Ingredientes:
- 1 litro de leche de soja, no trangéinica y sin azúcares añadidos.
- 30 ml de zumo de limón.
- 1 cucharadita de sal.
- Un puñado de tomates secos en aceite. 
- Orégano (opcional).

Preparación:
  • La leche la podéis calentar en el microondas, pero como yo, en casa, no tengo, pues lo hice como toda la vida en un cazo. Llevamos el litro de leche de soja a ebullición. 
  • En cuanto empiece a hervir, apagamos el fuego,  le echamos el zumo de limón y removemos. Dejamos reposar durante 30 minutos.
  • A continuación,le agregamos los tomates secos y vertemos la leche y el suero dentro del colador verde de nuestro aparato para hace el queso. Lo acomodamos y lo aplastamos bien con una cuchara para que coja la forma del molde y lo metemos dentro del contenedor blanco. 
  • Lo tapamos y lo llevamos al frigorífico, como mínimo por 1 hora. Yo lo dejo varias. 
  • Después, desmoldamos y ya podemos comer nuestro rico queso. Solo quiero deciros un detalle que no me agradó al principio, pero que después, incluso me pareció estupendo. El queso sabe un poco a limón... pero ya sé otras alternativas para evitar que sepa a este cítrico... os lo cuento en la próxima receta de queso que haga...





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Zanahorias aliñadas.-

jueves, 9 de marzo de 2017



¿A qué huele marzo...? No sé a vosotros, pero a mi ya me va oliendo a primavera; por eso he dejado volar mi imaginación trayendo un plato simple, colorido y muy sabroso... 



Cuánto he buscado estas zanahorias... ni os lo imagináis... y el día menos pensado, entro en un mercado y ahí están:mirándome e invitándome a llevármelas conmigo, porque fue un "flechazo a primera vista..." Y es que son tan atractivas, que se meten por los ojos y no os quiero ni contar lo sabrosas que son, también, me han encantado, tanto crudas como con este aliño, ligero... que tiene su origen remoto en la cocina andalusí... por si no los sabéis (como me pasaba a mi) algunos llaman a este plato "zanahorias morunas", pero yo he querido ser más tradicional y llamarlas como siempre se les ha dicho en mi casa: "zanahorias aliñás"




En cuanto tuve estas preciosidades entre mis brazos supe que debía hacer una receta donde ellas fueran las únicas y absolutas protagonistas... y creo que lo he conseguido, pues, a sencillo no le gana nadie, a no ser que te las comas directamente curdas... jajaja!!.




Son fantásticas como aperitivo o  como guarnición y el aliño que he usado, purista total, sin añadir ninguna novedad a la receta tradicional, lo podéis hacer totalmente a vuestro gusto: ya sea más fuerte (usando más vinagre de Jerez) o ya sea más suave (usando menos vinagre) como ha sido mi caso, pues; a parte de que no me gusta mucho el sabor del vinagre, tampoco quería que le robaran protagonismo a mis queridas y bonitas zanahorias tricolor.

Un detalle que sí cambié, es que en todas las receta que encontré, las zanahorias iban hervidas en agua... pero yo opté por hacerlas el vapor, pues así pierden menos nutrientes, sabor y color, por lo que ganan mucho a la hora de comerlas. Así que sin más vamos a preparar este exquisito aliño de zanahorias... que por el color, ya me hacen suspirar anhelando, la próxima primavera... 




Ingredientes:
- Zanahorias de varios colores.
- 1 diente de ajo.
- 1 cucharadita de cominos en granos.
- 1 cucharadita de sal marina.
- 1 cucharada de vinagre de Jerez.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Un ramito de perejil fresco.

Preparación:
  • Pelamos las zanahorias y las cortamos en redondelas de igual grosor, más o menos 0,3 cm.
  • Las cocemos al vapor de 8 a 10 minutos. A mi me gusta que queden al dente. Son mucho más apetecibles y ricas.
  • Mientas se están cociendo las zanahorias en una sartén antiadherente, sin nada de aceite, tostamos los granos de comino, sin que se quemen. Solo para que se activen y comiencen a soltar su agradable olor.
  • Después, en un mortero las majamos junto con el diente de ajo, la sal, el vinagre y el aceite.
  • Dejamos templar las zanahorias y las aliñamos, aún tibias para que adhieran mejor el sabor, con el aliño que hemos majado. 
  • Las enfriamos en el frigorífico durante una media hora y ya están listas para disfrutarlas. Son realmente exquisitas. 




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Puchero de verduras... renovado para recetario mañoso.-

jueves, 2 de marzo de 2017



Hoy quiero renovar una receta que publiqué hace infinidad de tiempo en el blog, y os aseguro que ha quedado incluso más rica que anteriormente...

Las "culpables" son las chicas del Recetario Mañoso, que como cada temporada nos sorprende con un recetario magnífico en el que todas podemos participar abiertamente... por eso me gusta tanto.




Para el recetario de Invierno 2017 nos proponían hacer el típico cocido, de toda la vida, que en cada casa tiene su forma particular de hacerse y de comerse; además, de preparar, si se nos ocurría una receta "reciclando" las carnes y demás avías que llevan, normalmente este plato tan típico de todo el territorio español. Pero como sabéis que a mi me gusta "reinventar" las recetas... qué mejor que proponeros una opción, totalmente vegetariana, para animaros a probar algo distinto algún día...




El puchero es uno de los platos clásicos de cada hogar, y cada abuela, madre o ama de casa lo hace a su manera y adaptándolo a los gustos de los suyos; así que yo no podía ser menos y lo he adaptado a mi propio gusto... sin carne, ni productos de origen animal... solo he usado, para acompañarlo, un pesto que me vuelve loca y, ése sí lleva queso parmesano rallado, pero si sois veganos podréis cambiarlo por algún rico queso rallado vegano, pues cada vez se ven más en las tiendas especializadas de dietética y nutrición.

Así que sin más... vamos a ponernos el delantal que tenemos un poquiito de trabajo por delante.

Ingredientes:
Verduras
2 puerros.
- 3 ramas de apio. 
- 2 zanahorias.
- Un buen trozo de calabaza.
- 1 calabacín.
- 1 ó 2 mazorcas de maíz tierno.
- 2 patatas medianas.
- 2 boniatos medianos.
- 1 cubo de caldo vegetal ecológico.
- Un manojo de hierba buena fresca.

Seitán o carne vegetal
- 1 taza de gluten de trigo.
- 1 taza de agua.
- 1/2 taza de nueces.
- Sal a gusto.

Pesto rústico de nueces
- Un buen manojo de albahaca y perejil frescos.
- Un puñado de nueces pecanas.
- 1 diente de ajo.
- Un buen puñado de queso parmesano recién rallado.
- Sal y aceite de oliva virgen extra.
- Unos picatostes para acompañar.

Preparación:
  • En primer lugar debemos coger una gran olla, pues este puchero no es poca sosa... 
  • Entonces, lavamos, y cortamos todas las verduras en trozos generosos y los vamos depositando en nuestra olla. Vertemos encima agua hasta cubrir y ponemos a fuego lento. Junto con un cubo de caldo vegetal.
  • A continuación,vamos a preparar nuestra "carne" para el cocido o puchero. 
  • Para ello, en el vaso de la batidora molemos las nueces con la taza de agua y esta especie de "leche" la agregamos al gluten, con un poquito de sal. Amasamos hasta tener una masa homogénea y algo elástica que cortaremos en varios trozos, semejantes a pedazos de "carne". Loe echamos entonces dentro de la olla, y deben quedar cubiertos de del caldo. 
  • Cocemos todo junto, a fuego medio, durante unos 40 minutos. Una vez pasado este tiempo, nuestras verduras estarán a punto, igual que el seitán.
  • Mientras tanto, hemos preparado nuestro pesto rústico de nueces. Para ello picamos groseramente, las nueces, el perejil, la albahaca y el ajo. Rallamos el parmesano y en un bol mezclamos todo junto con un poquitín de sal (es opcional, os recomiendo probarlo antes, pues el queso ya lleva sal) y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. 
Este pesto y unos picatostes fritos o al horno, son el acompañamiento perfecto para este rico y suculento puchero o cocido de verduras. También le podemos agregar una pizca de pimienta negra recién molida... y a disfrutar.




Receta inspirada en el vídeo de la cocinera argentina, Juliana López May.


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