Bombones crudiveganos de té Matcha

jueves, 22 de febrero de 2018





Este tipo de snack, me encantan.

Son muy fáciles de hacer, saludables, ligeros y para nada empalagosos. Además de ser absolutamente recomendables. Os aconsejo que si no los habéis probado, os animéis algún día a hacerlo, pues quedan genial, y muy apetecibles a cualquier hora del día. 

No son los primeros que hago, ya tengo otros bombones crudi en el blog, que sé que también tuvieron muy buena acogida, así que hoy me atrevo con estos de té Matcha, ahora que todo el mundo habla de él... 

No quiero aburrirte, ahora, con un "corta-pega" sobre las propiedades y prodigios del té Matcha... pues basta con que lo pongas en Google y te saldrán tropecientas mil páginas que te hablen largo y extenso de este superalimento... Lo que sí te diré es que personalmente, me encanta, aún más que el té verde en sí y que lo tomo normalmente por las mañanas, en sustitución del café... aunque a mi, personalmente, no me pone nerviosa, ni me agita... sino que me al contrario, me asienta la digestión del desayuno y me tonifica bastante.

Fuera de las infusiones, se suele usar, por ejemplo, en repostería (galletas, bizcochos, magdalenas... etc) y cocina, o para mezclarlo con nuestros batidos detox, cerales o yogures con frutas del desayuno.

En fin, todo un descubrimiento si te gusta experimentar con ingredientes nuevos en tu día a día... a ver qué tal.



Ingredientes:
- 1/2 taza de almendras crudas.
- 1/2 taza de nueces pecanas crudas (pueden ser avellanas).
- 1/4 de taza de coco rallado bio.
- 1 cucharada de extracto de vainilla.
- 1 pizca pequeña de sal rosa del Himalaya.
- 2 cucharadas de polvo de té Matcha (y un poco más para rebozar las bolitas).
- 8 dátiles sin hueso. Yo usé la variedad Medjool (o dátil de Israel) son grandes, jugosos y muy carnosos. Para mi gusto los mejores dátiles del mundo.

Preparación:
  • En un procesador de alimentos mezclamos las almendras, las pecanas, el coco rallado, el extracto de vainilla, las 2 cucharadas de té Matcha y los dátiles. Procesamos hasta que todo esté bien integrado y obtengamos una masa que podamos manejar con las manos.
  • Formamos bolas a modo de bombones y las rebozamos con el resto del té. 



photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Crackers salados

jueves, 15 de febrero de 2018


En mi cocina no se tira nada... se aprovecha todo y un buen trozo de masa que me sobró de la quiche de la semana pasada, se fue directamente al horno, en forma de crackers, galletas saladas o masitas para el mate... como más y mejor os guste llamarlas.



Entre argentinos... o si estás casada con un argentino que adora el mate, y todo el ritual que él mismo conlleva... siempre es una buena hora para tomar y compartir unos mates; ya sea en pareja o con amigos... por eso, aprovecho la ocasión para mostraros este juego "matero" que me regaló mi querida amiga Sandra, el agosto pasado. Estuvo de viaje en Argentina, para visitar a su hija y vino cargada con esta hermosura de "yerbero", azucarero y mate... todo en un color amarillo, que sabe que me vuelve loca y que guardo y atesoro con mucho amor, para las ocasiones especiales.



Al quedar un resto de masa, decidí hacer unas galletitas de agua, sin levadura, para disfrutarlas a la tarde o a la mañana siguiente... acompañadas, además, de unas frescas frutas... Adoro compartir un buen momento entre mates, risas y una buena y constructiva conversación... así que la excusa estaba en bandeja y los mates corrieron de mano en mano hasta mucho después que se acabaron las galletitas, incluso.

Y... si no tomáis mate, pues tampoco hay excusas para no hacerlas y tomarlas con una infusión, un té, un café, un refresco y untarlas con algún paté, fiambre o crema de frutos secos, en fin, que son muy versátiles y nunca están de más... a sabiendas de que están riquísimas por su textura crujiente y su aroma a hierbas provenzales que inundará toda vuestra cocina al ser horneadas.




Ingredientes:
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 100 ml de agua hirviendo.
- 1/2 cucharadita de sal de mar o sal rosa del Himalaya.
- 2 cucharaditas de mezcla de finas hierbas.
- Harina integral, la cantidad que admita la masa.

Preparación:
  • En un bol ponemos el aceite, las finas hierbas, la sal y agregamos el aceite y el agua hirviendo.
  • Mezclamos bien con un tenedor, hasta emulsionar un poco. A continuación, vamos agregando poco a poco harina integral hasta obtener una masa muy suave y blanda que no se pegará a las manos, debido a la cantidad de aceite que lleva. Ésta es una masa muy noble que uso desde los anales del blog, en prácticamente todas mis tartas vegetales, quiches, cocas e incluso pizzas... añadiéndoles algo de levadura... y que no me canso de hacer, pues es muy sabrosa, sencilla y admite multitud de variantes, como la de hoy, añadiéndole finas hierbas, por ejemplo.
  • Cortamos las galletitas, yo lo hice en forma de triángulos, y las llevamos a horno, precalentado a 180º C, durante 20 minutos, hasta que comiencen a verse doradas por los bordes y se hayan hinchado un poco.
Estos crakers quedan muy crujientes y deliciosos, os aseguro que son adictivos.



Y vosotros, ¿conocéis el mate... lo habéis probado alguna vez...? ¿Os gusta dulce o amargo...? Yo lo tomo solo con una pizquita de panela, pues no uso prácticamente azúcar en casa... Se la pongo solo al principio, pues los primeros mates me parecen muy fuertes... pero conforme se va lavando la hierba, ya me va gustando más... hasta que acabamos un termos de litro y medio de agua... eso sí, sin hervir, a unos 75 u 80º C, como dicen los tomadores de mate expertos, para que la yerba no se "queme", ni se "lave" enseguida... en fin, que para hablar de mate, creo que mejor os lo cuente un argentino, entusiasta de este arte, pues yo solo soy una simple aficionada... jajaja!!

Nos vemos la semana que viene con una receta fantástica, ya veréis, hasta entonces... besos y sed felices.


photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Albóndigas en salsa marinara con puré de patatas rústico

jueves, 8 de febrero de 2018


Con este frío lo que más apetecen son platos calientes, recién hechos y con la impronta de lo casero marcada en ellos... Este que preparo hoy es una bomba energética y rico en nutrientes de buena calidad que quitará el hambre a los más glotones de la casa, a parte de dejarnos satisfechos durante toda la tarde. 

Las albóndigas con puré de patatas es un plato clásico en muchas de las casas del mundo entero, diría yo... Aunque reconozco que en mi casa, de pequeña, solíamos comer las albóndigas en salsa de tomate acompañadas con un arroz blanco hervido, más que con puré; pues a mi padre no le gustaba demasiado el puré... CON LO RICO QUE ESTÁ, y mi madre no lo preparaba demasiado... pero cuando conocí a mi marido, me aficioné a cocinar, de vez en cuando, y sobre todo, en invierno, este plato... pues según él es un clásico argentino... aunque con albóndigas de carne, lógicamente.

Aquí le damos una vuelta de tuerca y preparamos estas ricas albóndigas veganas con remolacha, avena, cebolla, y dos o tres ingredientes más que harán deleitarse de placer a los carnívoros de vuestros hogares... haced la prueba, no os miento. Tienen una textura riquísima, agradable y muy parecida a la carne... así que es una receta ideal para iniciaros en el consumo de más productos de origen vegetal y menos de origen animal...

Por otro lado, la salsa marinara es una salsa roja italiana que suele hacerse con tomate, ajo, hierbas y cebolla. Sin embargo, existen muchas variantes, algunas de las cuales añaden alcaparras, aceitunas y distintas especias. Yo he querido hacer la salsa clásica, sin complicaciones, pues las albóndigas ya son bastante gustosas y esta salsa solo servirá para darle untuosidad y jugosidad al plato.




Y vosotros, en vuestras casas, de pequeños ¿cuando comíais este plato... erais más de arroz blanco o de puré de patatas...?

Ingredientes:
Para las albóndigas
- He utilizado la receta de mis pilotas de Nadal que usé en la escudella (albóndigas de carne estilo catalanas... veganizadas).

Para la salsa marinara
- 2 dientes de ajo.
- 1 cebolla grande.
- Una lata grande.de tomates enteros (unos 800 gr).
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cucharadita de azúcar.
- 2 cucharadas de albahaca, puede ser fresca o seca.
- 1 hoja de laurel.
- 1/2 taza de agua.
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto para sazonar.
- Perejil fresco recién picado para decorar.

Para el puré de patatas rústico
- 5 patatas rojas medianas.
- 2 cucharadas de margarina vegetal (la mía de maíz).
- 150 ml de nata vegetal (la mía de soja).
- Sal, pimienta blanca, nuez moscada, todo al gusto para sazonar.
- Perejil fresco recién picadito para adornar.

Preparación:
De las albóndigas
  • He seguido paso por paso mi receta de Navidad, así que os dejo el enlace aquí.
De la salsa marinara
  • En una olla ponemos el aceite de oliva, y agregamos el ajo picado y la cebolla. Sofreímos unos 5 minutos hasta que la cebolla se ponga transparente y agregamos el resto de los ingredientes: la lata de tomates enteros, la albahaca seca o fresca, el azúcar, el laurel, el agua, sal y pimienta a gusto. 
  • Removemos y dejamos hervir la salsa de 35 a 40 minutos, vigilando de vez en cuando y machacando los tomates con una cuchara de palo para que la salsa se integre, se espese y tome cuerpo. Antes de agregar las albóndigas, probamos y rectificamos de sal o de pimienta.
  • Cuando esté lista, echamos las albóndigas, mezclamos y dejamos que de un hervor todo junto, por unos 5 minutos. Apagamos el fuego y reservamos hasta que esté listo nuestro puré.
Del puré de patatas rústico
  • Lavamos muy bien las patatas rojas, con su cáscara, y las ponemos a hervir en agua fría. 
  • Tardarán unos 40 o 45 minutos en estar bien tiernas. Yo no le agregué sal al agua, pero podéis hacerlo.
  • A continuación, cuando las patatas se hayan atemperado un poco las pelamos, pero no todas... de las 5 patatas yo solo pelé 3, las otras dos las dejé con la cáscara para así poder hacer un puré más rústico, con textura y más fibra.
  • Machacamos las patatas con un prensa-patatas, o con un pasa-purés y les agregamos, la margarina, la nata vegetal, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Mezclamos muy bien hasta integrar y servimos con nuestras albóndigas que teníamos reservadas.
No olvidéis rociar el plato con una abundante lluvia de perejil fresco picado. No solo dará vistosidad y color al plato, haciéndolo aún más apetecible si cabe... sino que estaréis aportando todos los beneficios que supone comer perejil fresco; esto es, previene la anemia, previene infecciones de la vejiga, es de gran ayuda para la digestión, mantiene los riñones saludables al ser una hierba muy depurativa, aporta buen aliento (cuando se mastican sus hojas frescas) y aporta una buena cantidad de vitamina A, B, C y D.



Sin más, me despido hasta la semana que viene, deseando ver vuestros platos de albóndigas veganas con puré de patatas... es una preparación muy sencilla, socorrida y que nos soluciona la comida de cualquier día entre semana... sin pensarlo dos veces, ¿a qué si?



photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Quiche de rabanitos

miércoles, 31 de enero de 2018





El rábano... esa preciosa y pequeña bolita rosa por fuera y blanca por dentro a la que puedes amar... u odiar... según tus preferencias personales.

Yo, definitiva y absolutamente, los amo!!!!!! Me encantan, me chiflan, me dislocan, me apasionan, me enloquecen... me inspiran y, por eso, intento tener siempre en la nevera un buen manojo, para agregarlos a cualquier preparación... o para, como es hoy el caso, que sean los protagonistas de esta simple e inusual receta que se me ocurrió haciendo experimentos en mi cocina.

¿Por qué adelanto mi día de publicación... si no participo en ningún reto...? Pues sencillamente, porque hoy es mi cumpleaños y me apetecía celebrarlo con vosotros, ofreciéndoos esta quiche salada que quedó tan espectacular, tanto de sabor como de aspecto, ¿no os parece?

Sí, ya van 42 años, no me importa decirlo; pues me siento estupendamente bien, y por añadidura... como muchos sabéis, estrenando nueva VISIÓN... aunque casi podríamos decir ojos nuevos: gracias Dios por esta gran bendición!!!

Aunque me encanta el sabor amargo y el regusto picante que dejan los rábanos en la boca, cuando los como frescos, asados como en esta quiche, saben diferente y también son muy ricos. Este plato es una buena idea para una comida ligera de domingo, o una cena improvisada y bonita como la de mi cumple... por ejemplo.

Para obtener un menú ligero, equilibrado y saludable te aconsejo que lo acompañes con unas simples hojas y brotes verdes, bien frescas y sutilmente aliñadas... también puedes tomar una crema de verduras si es que te da mucha hambre en el almuerzo. 

Si llevas esta quiche a la mesa, un día que tengas invitados... te aseguro que no pasará inadvertida y dará que hablar mucho durante y después de la comida... ya lo verás. Cómo me sucedió a mí... jajaja!!



El rábano tiene múltiples propiedades, a pesar de su pequeño tamaño, que lo hacen un buen aliado, por ejemplo, si estás haciendo una dieta de adelgazamiento.

Gracias a sus propiedades diuréticas los rábanos nos ayudan a evitar la formación de cálculos renales, a la vez que estimulan la producción de bilis y cuidan de nuestro hígado y nuestra vesícula, así que si no lo haces anímate a comprar y consumir rábanos a diario... son baratos, están en temporada prácticamente todo el año... y te sorprenderán.






Ingredientes:
Para el relleno
- 1 cebolla blanca pequeña.
- 2 manojos de rábanos frescos.
- 2 huevos de gallinas felices (de agricultura ecológica).
- 75 ml de leche de soja (sin azúcar añadido).
- 1 cucharada sopera rasa de fécula de maíz.
- Sal, aceite de oliva y pimienta negra recién molida.

Para la masa integral a las finas hierbas
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 100 ml de agua hirviendo.
- 1/2 cucharadita de sal de mar.
- 2 cucharaditas de mezcla de especias (finas hierbas).
- Harina integral, la que admita la masa.



Preparación:
De la masa
  • En un bol ponemos el aceite, las finas hierbas, la sal y agregamos el aceite y el agua hirviendo.
  • Mezclamos bien con un tenedor, hasta emulsionar un poco. A continuación, vamos agregando poco a poco harina integral hasta obtener una masa muy suave y blanda que no se pegará a las manos, debido a la cantidad de aceite que lleva. Ésta es una masa muy noble que uso desde los anales del blog, en prácticamente todas mis tartas vegetales, quiches, cocas e incluso pizzas... añadiéndoles algo de levadura... y que no me canso de hacer, pues es muy sabrosa, sencilla y admite multitud de variantes, como la de hoy, añadiéndole finas hierbas, por ejemplo.
Del relleno
  • Pelamos u cortamos a juliana la cebolla, la sofreímos en una sartén con un hilo de aceite hasta que comience a dorarse y tomar color. A continuación, agregamos los rábanos limpios y cortados por la mitad. Damos un par de vueltas, apartamos del fuego y salpimentamos a gusto.
  • Ahora preparamos un ligue para cuajar la quiche dentro de la masa. Para ello, en un bol batimos los dos huevos, con una pizca de sal y agregamos la leche y la fécula de maíz. Removemos bien hasta integrar y mezclamos con las verduras salteadas.
De la quiche
  • Estiramos la masa, la colocamos dentro del molde (previamente aceitado para que no se peque) y cubrimos con el relleno. 
  • Llevamos al horno, precalentado a 180º C, durante 30 minutos y ya estará lista nuestra flamante y estupenda quiche.


Y vosotros... ¿sois amantes de los rábanos, los soléis utilizar... solo los coméis en ensalada o, también, los habéis probado en otras recetas...? contadme, que estoy deseosa de saber vuestras impresiones y opiniones sobre esta receta... Besos, sed felices y hasta la semana que viene.


photo firma_zps424f3bc9.png


 photo firma_zps424f3bc9.png







Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...