Mantequilla de cacahuete

jueves, 18 de enero de 2018





Ni punto de comparación tiene esta mantequilla de cacahuete con la que venden envasada. Te confieso que la envasada no me gusta para nada... es HORRIBLE!!! Sin embargo... esta mantequilla de cacahuete, que he preparado en casa es totalmente ADICTIVA... tanto, que si no te dominas serás capaz de comértela EN-TE-RI-TA de una vez... 

Ojo, que no cunda el pánico, que no me la he comido de una vez... la hice en noviembre y aún me queda más de medio bote en el frigorífico... así, que son exageraciones mías... ¿eh?

Fuera de bromas, está riquísima, es suave, sabrosa, untuosa y tu aliada perfecta tanto para un buen y energético desayuno, como para preparar otras recetas, como galletas, helados, salsas, bizcochos, etc.

Si tienes niños pequeños y sueles darle este tipo de cremas o pastas de frutos secos te aconsejo que las hagas caseras, pues a parte de ser mucho más saludables y económicas están, también, muchísimo más buenas.



La mantequilla de cacahuete normalmente está hecha con cacahuetes, aceites hidrogenados y sal, así que no es precisamente un alimento ligero y sano; pero aquí la he preparado con cacahuetes tostados por mí misma, sal rosa del Himalaya que tiene un montón de propiedades beneficiosas para nuestro organismo y algo de aceite ecológico de sésamo (el aceite es totalmente opcional, pero aconsejable) yo lo uso pues le da una cremosidad y untuosidad especial a esta pasta aromática y riquísima.

Obviamente, dado su alto contenido en grasa (aunque sea de buena calidad), tiene un alto nivel calórico por lo que no conviene abusar de su consumo, pero es mucho más saludable dar a tu hijo una rebanada de pan integral con esta mantequilla y unos trozos de frutas que un dulce envasado... así que tú eres la encargada de elegir qué opción es la más conveniente... Yo me quedo con ésta... así que vamos a prepararla que no se tarda prácticamente nada y dura por meses, metida en un bote limpio de vidrio en la nevera... ¿te apuntas?




Ingredientes:
- 500 gr de cacahuetes crudos.
- 2 cucharadas de aceite de sésamo primera prensada en frío (opcional).
- 1/2 cucharadita de sal rosa del Himalaya (opcional).

Preparación:

  • Primero tostaremos los cacahuetes, es mucho mejor hacerlo nosotros mismos, por favor, no los compres tostados y salados, ¿vale? son muy dañinos para la salud, por la cantidad de grasas hidrogenadas que le añaden...
  • Los puedes tostar en el horno, extendidos sobre la bandeja a 180º C, durante unos 20 o 30 minutos, removiéndolos de vez en cuando y vigilando todo el rato para que no se te quemen.
  • O bien, como hice yo, en una sartén grande. Ponlos ahí, sin nada de aceite y ve removiendo, siempre a fuego lento, hasta que estén doraditos. Tardarás unos 15 o 20 minutos.
  • Una vez tostados, colócalos en tu procesador de alimentos o robot de cocina y tritura, tritura y tritura hasta que tengas unas pasta de tu agrado. 
  • Por último, añade la sal y el aceite de sésamo, si los usas y muele unos 5 minutos más. En total no tardarás más de 10 o 15 minutos, si tienes un procesador potente. Si el tuyo no es tan potente, tardarás algo más, entre 20 o 30 minutos, parando de vez en cuando para no recalentar el motor de la máquina. 
  • Y listo... ya tienes tu mantequilla de cacahuete lista para comerla a cucharadas o para disfrutarla en otras muchas preparaciones.



Al igual que con cacahuetes, puedes usar almendras, nueces, avellanas o anacardos, por ejemplo. Cualquier fruto seco que te guste... o también pistachos, macadamias, pecanas o piñones... o ¿por qué no...? combinarlos entre sí...

Sabías qué... Los cacahuetes no son frutos secos pues pertenecen a la familia de las leguminosas relacionadas con los guisantes, las lentejas, garbanzos, etc. Pero, al poseer una cáscara leñosa, que los recubre, es lo que hace que el cacahuete se considere más un fruto seco que una legumbre. Fíjate que yo esto no lo sabía y me he quedado de piedra, vaya, vaya... qué interesante.

Ah... se me olvidaba decirte que ésta no es la primera receta de mantequilla de cacahuete o de maní que publico en el blog... ya te la enseñé a hacer otra vez (crudivegana) para esta espectacular tarta de plátano y  chocolate, ve a verla, anda, que sé que estás deseándolo... 

Espero que te haya gustado y te animes a probarla algún día... si es así no olvides decírmelo, adoro ver que os gustan mis propuestas y que alguna vez os lanzáis a prepararlas. Saludos y nos vemos la semana que viene.

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Ensalada templada de invierno con tubérculos asados al horno

jueves, 11 de enero de 2018





Esta ensalada es muy reconfortante en los días fríos de invierno. Me encantan las verduras y los tubérculos, bien condimentados y asados al horno... es una forma sencilla, rápida y deliciosa de tener verduras preparadas en distintos tuppers, para poder usarlos cuando los necesitemos y, así, poder crear nuestras ensaladas o platos combinados saludables cualquier día de la semana. 

Si te dedicas a asar verduras, cocer cereales y legumbres, el domingo por la mañana o por la tarde, por ejemplo... después, una vez fríos y guardados en distintos contenedores, podrás usarlos para las comidas y las cenas de la semana; facilitándote, y mucho, el tiempo y el trabajo... cuando llegas cansada del trabajo y no te apetece cocinar... pero de esto, quiero hablaros, más y mejor en otro post. 

De momento, os enseño esta exquisita ensalada que fue surgiendo  a medida que la iba haciendo para un domingo cualquiera... te aseguro que está buenísima, es muy fácil de hacer, aunque no te lo parezca y tiene mil y una posibilidades... deja volar tu imaginación, abre el cajón de tus verduras de temporada en el frigorífico, alíñalas como más te guste, ponlas al horno, unos 40 o 45 minutos y tendrás a tu mano un sin fin de posibilidades para crear platos saludables, estupendos y muy atractivos, tanto a la vista como al paladar... ¿te animas?



Ingredientes:
- 5 patatas rojas de tamaño mediano.
- 10 o 12 zanahorias de tamaño pequeño.
- 4 remolachas medianas.
- Un puñado de piñones.
- Un puñado de granada fresca.
- Un puñado de brotes tiernos.
- Pegotitos de queso Mató (puede ser queso de cabra, ricotta o mozzarella frescas, también).

Aliño para la ensalada
- Zumo de 1 naranja recién exprimida, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharadita de mostaza a la Antigua, 1 cucharadita de miel, Sal.

Aderezo para las zanahorias al horno
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cucharada de vinagre de manzana ecológico.
- 4 o 5 dientes de ajo machacados con el dorso del cuchillo.
- Sal, pimienta negra recién molida, eneldo y perejil secos.

Aderezo para las remolachas al horno
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cucharada de vinagre Balsámico de Módena.
- Sal, pimienta negra recién molida, cilantro y perejil secos.

Aderezo para las patatas al horno
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- zumo de 1 limón pequeño.
- 1 cucharadita de cúrcuma.
- Sal, pimienta negra recién molida, perejil, tomillo, cilantro y albahaca secos.



Preparación:
  • En primer lugar tenemos que preparar nuestros tubérculos, por separado, para llevarlos al horno.
  • Zanahorias: las lavamos y les cortamos el pedúnculo superior. También les hacemos un corte a lo largo, para que queden más bonitas en la presentación. 
  • A continuación, las ponemos en un bol grande, junto con los ajos sin pelar y machacados con el dorso del cuchillo, las hierbas, las especias, el vinagre de manzana y el aceite. Removemos bien para integrar y las colocamos extendidas en una rustidera para horno.
  • Remolachas: lavamos las remolachas, las cortamos a la mitad, sin pelar, en cuartos y hacemos lo mismo que con las zanahorias: las condimentamos en un bol grande y las colocamos en una rustidera para horno.
  • Patatas: Igualmente que con los otros tubérculos; lavamos las patatas, sin pelar, las cortamos en cuartos y las condimentamos en un bol grande. A continuación las colocamos extendidas en una rustidera para horno. 
  • Llevamos todas nuestras verduras al horno, precalentado a 180º C, durante 40 o 45 minutos, hasta que al pincharlas con un cuchillo se sientan blandas, pero no desechas,  deben quedar con cuerpo.
  • Para hacer las ensalada, solo tenemos que dejar que los tubérculos se atemperen un poco, tras sacarlos del horno. y colocarlos en una fuente de servir con el resto de los ingredientes de manera bonita. Poner el aliño a parte, para que cada comensal se sirva en su plato. 



Sinceramente, de un tiempo a esta parte... amo este tipo de comidas y se están convirtiendo en clásicos habituales en mi día a día... y vosotros, ¿también asáis verduras y preparáis distintos platos coloridos y apetitosos para vuestros seres queridos? Contadme cómo os gustan más las verduras y si os he servido de inspiración me alegro muchísimo. Besos y hasta la semana que viene...


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Crema detox con verduras de temporada

jueves, 4 de enero de 2018




Esta crema es depurativa, diurética y antioxidante, además de deliciosa.

En mi firme propósito de comer más saludable, ligero y sobre todo de temporada, con frutas y verduras de próximidad, os cuento que cada semana, generalmente los miércoles y los viernes voy al mercado a la busca y captura de verduras, hortalizas, frutas y demás productos perecederos para obtenerlos lo más frescos posibles.

El miércoles suelo ir a una verdulería que tengo al ladito de mi nueva casa, que me tiene enamorada... traen la mayor parte de los productos de agricultura ecológica, y de las huertas de la zona; además de tener una calidad excelente y un precio bastante aceptable... añadiendo, que por ser cliente habitual ese día te hacen un 10% de descuento en tu compra, por lo que vale la pena ir, y mucho.

El viernes, es otra cosa... me doy un paseito por el Mercat de Pagès de la comarca del Llobregat y acudo a ver los preciosos puestos con "joyas vegetales" que como ellos dicen: "... al matí al camp i per la tarda al teu cistell!" Por la mañana en el campo y por la tarde en tu cesta... Así que verduras más frescas no puedes encontrar... asegurado!! Aquí solo compro algunas cositas que os iré enseñando poco a poco, pues hay tantas maravillas que no me da la vida... ni el tiempo para mostraros recetas.

Pues bien... algunas de las "joyitas" que compré esta semana fueron las que he utilizado en esta buenísima y saludable crema... os dejo con una breve descripción de sus propiedades, para no cansaros y después vamos a la receta.



Puerro: son ricos en fibra, que nos ayuda a mantenernos saciados y a no subir de peso, además tienen propiedades diuréticas que nos permiten combatir la retención de líquidos.  Son ricos en vitamina B9 o ácido fólico, que ayuda al cuerpo a generar nuevas células y mantiene la sangre sana para oxigenar el orgnismo. Proporcionan calcio que fortalecen los huesos y los dientes y son una importante fuente de potasio, que equilibra los niveles de agua y PH del organismo.

Chirivía: La chirivía es un alimento muy hidratante y ligero, como la mayoría de las hortalizas, porque contiene mucho agua (80%) y pocas calorías (solo 75 kcal por 100 g). Además, es un alimento saciante de sabor dulce que podemos incorporar a las dietas de adelgazamiento para reducir la ansiedad por este sabor (dulce). También contiene vitaminas (como la C, B y E) y minerales como el fósforo, potasio y magnesio, entre otros.

Cebolla: A parte de ser un alimento básico en la gastronomía tradicional de muchos países en todo el mundo, este bulbo tiene muchas aplicaciones en remedios caseros y naturales debido a sus beneficios para nuestro organismo. Nadie diría que una simple cebolla podemos utilizarla en remedios caseros y naturales por su poder para combatir la caspa y caída del cabello, para rejuvenecer el cutis y por el efecto positivo de la cebolla para afecciones respiratorias (como catarro, resfriado, gripe o bronquitis).




Brócoli o brécol: Esta verdura nos ayuda a prevenir los daños que producen los radicales libres en nuestro organismo gracias a su contenido en antioxidantes. Al igual que la mayoría de hortalizas, el brécol es rico en agua, hasta un 90% de su composición. Tiene macro-nutrientes como proteína vegetal,  hidratos de carbono y un contenido muy bajo de grasa. Su aporte de fibra es bastante alto.
De los minerales del brócoli podemos resaltar el potasio, el fósforo, el calcio, el magnesio, sodio, hierro, zinc y yodo. Por otra parte, los fitoquímicos y antioxidantes del brócoli son los “responsables” de que a esta verdura se la considere un súperalimento.
Calabacín: El calabacín, está compuesto de un 95% de agua. Este alimento no tiene ningún contenido calórico, por este motivo es altamente beneficioso para el organismo. En estudios realizados con este producto, se ha demostrado que 100 gr de calabacín sólo aportan 15 kcal, y en cambio, contiene una muy buena cantidad de minerales y oligoelementos, además, también contiene fósforo, potasio, magnesio y calcio.


Debo decir, que cómo mejor se aprovechan todos los beneficios de estos vegetales es consumiéndolos en crudo, al vapor o con una cocción muy suave... por eso la sopa la hice con muy pocos minutos de cocción, para no recocerla y arruinar las propiedades definitivamente.

Ingredientes:
- 1 puerro hermoso.
- 2 chirivías bonitas.
- 1 cebolla blanca.
- 1/2 cabeza de brócoli.
- 1 calabacín mediano.
- Sal, aceite de oliva virgen extra y pimienta negra recién molida.
- 400 ml de agua filtrada.

Preparación:
  • Lavamos y cortamos todas las verduras en trozos medianos.
  • Rehogamos en dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra, el puerro (con su parte verde incluida) y la cebolla. 
  • Cuando estén transparentes agregamos las chirvías, el brócoli y el calabacín, todo a trocitos. Damos un par de vueltas y ponemos el agua, la sal y la pimienta a gusto. Hervimos durante unos 10 minutos y ya podemos triturar nuestra crema con la batidora de mano o con nuestro procesador de alimentos.




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Mosto caliente especiado sin alcohol

jueves, 28 de diciembre de 2017




El glögg o glühwein es un vino caliente que se consume, por estas fechas, en muchos países de Europa, sobre todo del norte, para entonar el cuerpo y el alma, en los días duros y fríos de Navidad y para compartir momentos especiales con familiares y amigos... 

Este tipo de vino caliente ya se tomaba durante la Edad Media. Hay diferentes variantes dependiendo del país: en Alemania y Austria (donde se denomina glühwein) le añaden anís estrellado y corteza de limón; sin embargo, en Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca (donde se denomina glögg) se elabora con jengibre y semillas de cardamomo, además de servirse con almendras peladas y pasas.





Como yo no consumo alcohol, por opción personal, y aún así hacía mucho tiempo que tenía ganas de hacer esta receta... he investigado un poco por aquí y por allá y, al final, el resultado ha sido esta deliciosa y aromática bebida, 0.0 % alcohol free, para que la puedan beber tanto grandes como pequeños sin miedo a embriagarse... 

¡¡Os invito a una copita y FELIZ AÑO NUEVO!!

Os deseo lo mejor para el próximo 2018 y que todos vuestros sueños, ilusiones y deseos se puedan llegar a cumplir con salud, amor y paz. Besos y gracias infinitas por vuestra amistad.



Ingredientes:
- 1 litro de mosto de uva roja, sin alcohol.
- Corteza de 1/2 naranja, sin la parte blanca.
- Corteza de 1/2 limón, sin la parte blanca.
- 3 estrella de anís.
- 3 vainas de cardamomo.
- 3 clavos de olor.
- 1 rama de canela.
- 1 trozo de jengibre fresco.
- 3 cucharaditas de miel ecológica o de azúcar moreno (al gusto). 

Preparación:
  • Ponemos a calentar el mosto con las especias, las mondas de las frutas y el azúcar o la miel.
  • Dejamos calentar hasta que llegue a punto de ebullición. Servimos.
  • Opcionalmente, se puede adornar con una ramita de canela, almendras peladas y pasas de Corinto. 



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